Santiago Peña fue detenido anoche en su domicilio de Asunción por orden del Ministerio Público y trasladado al Regimiento Escolta Presidencial. El expresidente comparece hoy ante el Ministerio Público por lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio.
La detención fue ordenada mediante la Resolución Fiscal N.º 7, en la causa penal 92/2026, y la ejecutaron los fiscales Christian Benítez y Silvia Franco con la Policía Nacional. La misma orden dispone también la detención de Carlos Carvallo Spalding, expresidente del Banco Central de Paraguay, quien se entregó anoche a la Policía Nacional y permanece detenido en la Agrupación Especializada. Peña aún no tiene imputación formal; la Fiscalía decidirá tras tomarle declaración. La detención llegó la misma noche en que el Senado lo destituyó por 44 votos a favor, ninguno en contra y una ausencia, por mal desempeño de sus funciones.
La investigación está vinculada a la crisis del banco Ueno, intervenido el martes por el Banco Central tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. El banco tiene 2,94 millones de clientes en un país de 6,1 millones y administraba 850 millones de dólares en fondos públicos. Peña fue accionista del Grupo Vázquez, que controlaba el banco, hasta marzo de 2025, cuando vendió su participación, y rechazó las acusaciones.
Pedro Alliana, quien prestó juramento como presidente la noche del viernes, designó vicepresidente al senador Antonio Barrios y completará el mandato hasta el 15 de agosto de 2028. En su primer discurso, Alliana dijo: «No quiero ningún tibio en mi Gobierno», y prometió atender a los afectados por el desfalco.
Peña había presentado su renuncia el jueves, en medio de la crisis del banco, pero el Congreso no llegó a pronunciarse sobre ella: la Cámara de Diputados aprobó el juicio político por unanimidad y el Senado lo destituyó al día siguiente. Con la destitución, Peña perdió la senaduría vitalicia y los fueros.

