El gobierno federal de Brasil elevó este fin de semana su respuesta contra los incendios forestales que afectan al estado de Amazonas. El número de aeronaves dedicadas al combate del fuego pasó de 11 a 16, incluido un segundo avión KC-390 con capacidad de 19.000 litros de agua por salida, según informó el Ministerio de Defensa.
Desde el 9 de octubre se han lanzado cerca de 600.000 litros de agua en 260 horas de vuelo, y el Ibama reporta 317 incendios extinguidos desde el inicio de la temporada.
El Programa Queimadas del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) registra 7.815 focos de incendio en el estado de Amazonas hasta el 12 de octubre, un aumento de 116 % frente al mismo período de 2025. Solo entre el 1 de septiembre y el 14 de octubre se detectaron cerca de 5.400 focos.
El gobierno federal reconoció el 10 de octubre la situación de emergencia decretada en 36 municipios del estado.
Este domingo, los ministros de Medio Ambiente, Justicia y Seguridad Pública, Defensa, e Integración y Desarrollo Regional, junto con el presidente del Ibama, llegaron a Manaos para coordinar las acciones de respuesta.
La Policía Federal, la Policía Civil, la Policía Rodoviaria Federal y la agencia de inteligencia ABIN investigan el origen de los focos. Se han levantado cerca de 120 reportes de ocurrencia. El Ministerio de Medio Ambiente atribuye los incendios a acción humana deliberada.
La calidad del aire en Manaos sigue en niveles peligrosos. La prefectura reportó PM2.5 por encima de 135 microgramos por metro cúbico el 12 de octubre, y la Defensa Civil municipal midió 200 microgramos por metro cúbico el 8 de octubre. Las escuelas permanecen cerradas y las actividades al aire libre están suspendidas.
La Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) advirtió en una nota técnica del 13 de octubre que el material particulado está muy por encima de la directriz de la Organización Mundial de la Salud, de 5 microgramos por metro cúbico anual, y señaló un riesgo especial para las poblaciones indígenas.
El Observatorio de la Tierra de la NASA informó el 15 de octubre que la sequía asociada al fenómeno de El Niño dejó a la selva en condiciones de arder, y estima que los incendios alrededor de Manaos y Santarém continuarán hasta la llegada de las lluvias, entre diciembre de 2026 y enero de 2027.
Fuentes: INPE – Programa Queimadas; Ministerio de Defensa de Brasil; Ibama; Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz); NASA – Observatorio de la Tierra; Centro de Predicción Climática de la NOAA.
