El senador y precandidato presidencial de Colombia, Miguel Uribe Turbay (39), sigue hospitalizado en estado crítico tras el atentado perpetrado el pasado sábado 7 de junio, durante un encuentro político en el barrio Modelia de Bogotá. La clínica Fundación Santa Fe, en donde permanece internado, informó hoy que aunque “su condición clínica es severa, se observan indicios de mejoría neurológica debido a la disminución del edema cerebral, junto con una hemodinámica más estable” .
Uribe fue herido por un joven de 15 años que le disparó a quemarropa en la cabeza, provocando además lesiones menores en cuello y pierna . Según el último parte médico, el senador “continúa en estado crítico y bajo monitoreo neurológico estricto, recibiendo el tratamiento intensivo requerido” .
El agresor, un adolescente de 15 años, fue detenido en el lugar del atentado y se encuentra imputado por tentativa de homicidio y porte ilegal de armas. El joven no aceptó cargos en la audiencia judicial . Por tratarse de un menor, la máxima pena podría ser de ocho años en un centro de atención especializada .
El atentado ha generado profunda conmoción en Colombia, evocando las épocas de violencia política de finales del siglo XX. La Fiscalía investiga no solo a los responsables directos, sino también posibles implicaciones de la Policía . Además, el presidente Gustavo Petro vincula el ataque a una supuesta “nueva junta del narcotráfico” con conexiones internacionales, especialmente en Dubái, aunque esta hipótesis aún no ha sido confirmada judicialmente .
Al mismo tiempo, ocurren ataques con bomba en el suroeste colombiano —que han dejado al menos siete muertos y más de 50 heridos— atribuibles a disidencias de las FARC; se está analizando si existe relación con el atentado a Uribe . En su discurso, Petro ha solicitado colaboración de Estados Unidos para esclarecer el origen del arma, adquirida legalmente en Arizona y transportada hasta Colombia presumiblemente vía Florida .
En el ámbito político, el hecho suspendió las sesiones del Congreso y habría reforzado la tensión electoral: la oposición —incluyendo nueve partidos— cuestiona la garantía de seguridad ofrecida por el Gobierno y demanda una comisión imparcial que incluya al procurador .