Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables este jueves ante un tribunal federal de Nueva York de los nuevos cargos que les imputan conspirar para torturar a opositores políticos.
La audiencia se realizó ante el juez Alvin Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, por la acusación ampliada que el Departamento de Justicia presentó el 8 de octubre. Ambos vestían uniforme beige de prisión y llevaban grilletes en los tobillos.
Al pedirle su declaración, Maduro rechazó la acusación en su totalidad. El juez interrumpió su intervención e hizo constar la declaración de no culpabilidad. Flores declaró: «Soy completamente inocente. No soy culpable».
La Fiscalía de Manhattan sostiene que Maduro dirigió a funcionarios venezolanos para torturar a políticos de la oposición y a militares acusados de conspirar contra su gobierno. En un caso descrito en la acusación, Maduro habría ordenado en 2014 el secuestro de militares para obtener información sobre disidentes.
Maduro y Flores no están acusados de ejecutar personalmente actos de tortura. De ser condenados por todos los cargos, cada uno enfrentaría una pena mínima obligatoria de 50 años de prisión.
La ampliación de la causa también extendió a Flores el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que hasta ahora recaía únicamente sobre Maduro. El juez aplazó el inicio del juicio al 14 de junio de 2027.
Ambos fueron capturados por el ejército estadounidense en enero y trasladados a Nueva York. La próxima audiencia quedó fijada para el 17 de diciembre.
Fuente: Departamento de Justicia de Estados Unidos; Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
