Ya van más de 2.500 detenidos por las protestas en Francia. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó que 2.513 personas quedaron bajo arresto desde el sábado 17 de octubre, cuando las manifestaciones contra el costo de la vida derivaron en los disturbios más violentos de los últimos años. De ellas, 123 están en prisión, a la espera de juicio o tras las primeras condenas.
Los tribunales empezaron a juzgar a los detenidos, la mayoría en juicios inmediatos. Darmanin pidió a los fiscales apelar las sentencias que consideren demasiado indulgentes y advirtió que la justicia será «extremadamente firme». Solo en París, unas 300 personas quedaron a disposición de la fiscalía.
Las protestas del sábado reunieron a más de medio millón de personas —550.000 según el Ministerio del Interior— contra el costo de la vida y las condiciones de las escuelas. De noche, derivaron en saqueos e incendios en París, Lyon, Marsella y Lille: unos 3.000 comercios resultaron dañados o saqueados, y el ayuntamiento de Limoges, de 143 años, se incendió. Un manifestante murió el sábado en París tras sufrir un paro cardíaco.
La noche del lunes al martes fue tranquila gracias a los toques de queda selectivos. Un helicóptero policial sobrevoló la plaza de la República, epicentro de los enfrentamientos, para verificar que se respetara la restricción. El primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció nuevos toques de queda para esta noche «allí donde la situación lo requiera». En París rige de 23:00 a 06:00 en la plaza de la República y Les Halles; en Lille y otras ciudades del norte, los menores no podrán circular entre las 20:00 y las 06:00.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, presentó su dimisión tras admitir que la policía «perdió el control» en varias ciudades; el presidente Emmanuel Macron la rechazó y le ordenó transparencia total sobre las fallas de planificación e inteligencia.
Macron viajó al golfo Pérsico para asegurar el suministro de diésel, una de las causas del descontento: Emiratos Árabes Unidos y Baréin se comprometieron a enviar 200.000 toneladas métricas mensuales adicionales y, con Arabia Saudita, Francia asegura 295.000 toneladas al mes.
Estados Unidos, China y Alemania pidieron a sus ciudadanos extremar la vigilancia en Francia. Los chalecos amarillos convocaron 84 manifestaciones para el sábado 24 de octubre y exigen la dimisión de Macron; los sindicatos llamaron a una huelga para el 5 de noviembre, a seis meses de las elecciones presidenciales.

